VIII – Descripción de
Es Sunnah que los residentes de
Luego todo peregrino se dirigirá hacia Mina[1] pronunciando
Cuando amanezca el noveno día del mes, el día de ‘Arafah, se dirigirá desde Mina a ‘Arafát[2] pronunciando el Takbir y
Los límites de ‘Arafát
Por el este: Los cerros que rodean el valle.
Por el oeste: El cauce del Wádi ‘Aranah.
Por el norte: El punto donde Wádi ‘Arnah se encuentra con Wádi Wasiq.
Por el sur: Un kilómetro y medio más allá de la mezquita de Namirah aproximadamente.
Cuando haya pasado el cenit, se dirigirá a la mezquita de ‘Arafát que se encuentra al principio de este valle. En ese lugar, el Imám pronunciará una Jutbah para los asistentes. Luego el muecín hará el Adhán del Dhuhr y el Imám dirigirá la oración del Dhuhr y la del ‘Asr, juntando ambas oraciones en su primer tiempo y abreviándolas a dos Raka‘át cada una, con un solo Adhán y dos Iqámah. El peregrino que no pueda unirse a la congregación principal, podrá rezar el Dhuhr y el ‘Asr con sus acompañantes en su campamento, juntando y abreviando ambas oraciones.
Luego, es Sunnah dirigirse al centro de ‘Arafát y pararse junto a una montaña llamada Yabal ‘Arafát (Montaña de ‘Arafát). Allí deberá situarse de manera que la montaña quede entre él y
Es recomendable pronunciar en ese lugar las plegarias registradas en el Corán y en
Si se hace dificultoso pararse cerca de las rocas al pie de la se puede cumplir con esta Sunnah donde sea más fácil; en el campamento o cualquier otro lugar de ‘Arafát, excepto el cauce del Wádi ‘Arnah que no forma parte del valle.
El tiempo de la permanencia en ‘Arafát
Comienza después del cenit el día noveno (Iaum ‘Arafah) y dura hasta la puesta del sol del mismo día, aunque puede extenderse durante toda la noche hasta el amanecer del día décimo. También es lícito llegar a ‘Arafát antes del cenit o durante la noche anterior al día noveno, aunque
‘Uruah Ibn Mudarris (Allah se complazca con él) relató que alcanzó al Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) en Muzdalifah cuando salió para rezar el Fayr, y entonces dijo:
“Quien asista a esta oración y permanezca con nosotros hasta que partamos y previamente haya permanecido en ‘Arafát, de día o de noche, habrá completado su peregrinación”.[3]
Cuando se haya puesto el sol del día noveno marchará de ‘Arafát a Muzdalifah pronunciando
Luego rezará el Fayr con su Sunnah previa, después de entrado su tiempo cuando todavía el cielo está oscuro. Después de rezar se dirigirá hacia la mezquita de Muzdalifah que se encuentra en un lugar conocido con el nombre de Al-Mash‘ar Al-Harám. Allí, de pie y orientado hacia
Allah dice en el Corán:
“Cuando regreséis de ‘Arafát, y os encontréis en Muzdalifah, recordad a Allah...” (2:198)
Si es dificultoso llegar hasta Al-Mash‘ar Al-Harám, podrá invocar a Allah desde donde se encuentre pero siempre en dirección a
Los débiles y quienes tienen una excusa válida, junto a sus acompañantes, sean hombres o mujeres, pueden marcharse de Muzdalifah cuando se oculte la luna o transcurra la mayor parte de la noche y dirigirse a Mina para arrojar los guijarros a
Antes de que salga completamente el sol saldrá de Muzdalifah y se dirigirá a Mina. Caminará pausadamente y cuando llegue a Muhassir, que es un cauce entre Muzdalifah y Mina, y que está dentro de los límites de Mina, acelerará su paso. En la zona donde se encuentran los monolitos o en su camino hacia ellos, luego de entrar en los límites de Mina, recogerá siete guijarros. Es lícito también recogerlos en Muzdalifah. Durante su marcha pronunciará
Al llegar a Yamrah Al ‘Aqabah, último de los tres monolitos, lanzará siete guijarros después de la salida del sol, posicionándose al lanzar de forma tal que Mina quede a su derecha y
Después de este rito, quienes hacen la peregrinación en modalidad Tamattu‘ o Qirán deberán sacrificar sus ofrendas. Dirán al degollar al animal:
Bismillah uallahu akbar. Allahumma minka wa laka. Allahumma taqabbal minni (En el nombre de Allah y Allah es Supremo. ¡Oh, Allah! Por Ti y para Ti. ¡Oh, Allah! Acéptalo de mí).
Anas (Allah se complazca con él) narró que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) sacrificó dos carneros en el nombre de Allah al tiempo que pronunciaba le Takbir.[4]
Es Sunnah comer de la carne del animal sacrificado, beber del caldo y alimentar con ello a los pobres. También es lícito que el peregrino se aprovisione con ella para el viaje de regreso a su tierra.
Después de sacrificar la ofrenda, rasurará o recortará su cabello si es hombre, y rasurarse es lo mejor.
Abu Hurairah (Allah se complazca con él) relató que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “¡Oh, Allah! Perdona a los que se han rasurado”. Entonces los Sahábah le dijeron: ¡Mensajero de Allah! ¿Por qué no pides por los que sólo se han recortado el cabello? Entonces él dijo: “¡Oh, Allah! Perdona a los que se han rasurado”. Los Sahábah le dijeron nuevamente: ¡Mensajero de Allah! ¿Por qué no pides por los que sólo se han recortado el cabello? Pero él dijo: “¡Oh, Allah! Perdona a los que se han rasurado.” Nuevamente los Sahábah le dijeron: ¡Mensajero de Allah! ¿Por qué no pides por los que sólo se han recortado el cabello? Y entonces él dijo: “¡Oh, Allah! Perdona a los que se han recortado el cabello también”.[5]
Una vez realizados los ritos mencionados hasta aquí vuelven a ser lícitas todas las acciones vedadas durante el estado de Ihrám, excepto el coito, como vestir ropa con costuras, usar perfume, cubrirse la cabeza y demás prohibiciones. Las prohibiciones del Ihrám, menos el coito, se suspenden para el peregrino con sólo lanzar los guijarros a Yamrah Al-‘Aqabah, aunque no se haya rasurado ni haya sacrificado su ofrenda, excepto quien haya transportado su ofrenda desde su lugar de origen que deberá arrojar los guijarros y sacrificar su ofrenda para recién suspender su Ihrám. Esta primera suspensión se denomina: At-Tahallul Al-Awwal.
Es Sunnah que el Imám pronuncie una Jutbah en Mina a media mañana del día décimo, cerca de los monolitos, para enseñar los ritos a la gente. El peregrino, entonces, vestirá ropa normalmente, se perfumará y marchará hacia
Luego, si está haciendo
El inicio del tiempo del Tawáf Al-Ifádah
El tiempo para hacer este Tawáf comienza cuando ha pasado la mayor parte de la noche previa al día décimo, si se ha cumplido con el rito de permanecer en ‘Arafát, aunque
Una vez terminado este rito volverá a Mina para rezar el Dhuhr y permanecer allí el resto del día del ‘Eid y los tres días siguientes con sus noches (Aiiám At-Tashriq). Permanecerá en Mina las noches de los días once, doce y trece de Dhul-Hiyyah; y esto es lo mejor. Si el peregrino no puede pasar la noche completa en Mina, deberá permanecer allí la mayor parte de la misma, al principio, al medio o al final de la misma.
Las cinco oraciones diarias se rezarán en congregación, cada una en su tiempo prescrito pero abreviadas (Qasr), y de ser posible en la mezquita Al-Jif, o de lo contrario en cualquier otro lugar de Mina. En cada uno de estos tres días lanzará siete guijarros a cada monolito una vez pasado el cenit. Los guijarros los recogerá de cualquier lugar en Mina.
Es Sunnah dirigirse caminando hasta los monolitos, si es posible. El día once lanzará primero siete guijarros después del cenit al monolito denominado Al-Yamrah As-Sugra (el monolito pequeño) que está tras la mezquita Al-Jif. Debe lanzarlos con la mano derecha, uno tras otro, pronunciando el Takbir con cada uno, y de ser posible orientándose hacia
Al finalizar se alejará brevemente hacia su derecha y orientado hacia
Luego se dirigirá a Al-Yamrah Al-Wusta (el monolito mediano) y lanzará allí siete guijarros también, lo hará con la mano derecha y pronunciará el Takbir en cada lanzada, como mencionamos anteriormente. Luego se alejará brevemente hacia su izquierda y orientado hacia
Finalmente se dirigirá a Yamrah Al-‘Aqabah y le lanzará siete guijarros, posicionándose de forma tal que
El día doce del mes repetirá lo mismo que hizo el día once lanzando los guijarros a los tres Yamarát después del cenit.
Si sólo desea quedarse en Mina dos días y no tres, deberá salir de Mina antes del ocaso del día doce. Si permanece hasta el día trece, lanzará los veintiún guijarros a los tres Yamarát después del cenit. Esto es lo mejor, pues el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) así lo hizo. La mujer hará lo mismo que el hombre en todos estos ritos. Con esto finalizan los ritos de
El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) realizó una sola Peregrinación, que es conocida como Hiyyah Al-Wadá‘ (peregrinación de despedida). En esa Peregrinación él cumplió con todos los ritos, llamó a la adoración de Allah y encomendó a su nación la responsabilidad de difundir el monoteísmo e invitar a los hombres a la religión de Allah. En el valle de ‘Arafah se perfeccionó la religión del Islam y el día diez se le encomendó a la nación musulmana la responsabilidad de practicar y difundir el Islam. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo ese día: “Que presente comunique al ausente”.[6]
El musulmán debe invocar a Allah cada vez que termina un rito de adoración como la oración, el ayuno o
“Y cuando hayáis terminado con los ritos que debéis realizar [el Día del Sacrificio] recordad a Allah como recordáis a vuestros padres, y más aún...” (2:200)
Luego de lanzar los guijarros el día trece después del cenit saldrá de Mina.
Luego se dirigirá hacia
[1] Valle vecino a
[2] Valle cercano a
[3] Sahih. Abú Dawd 1950. At-Tirmidhi 891.
[4] Bujari 5558. Muslim 1966
[5] Bujari 1728. Muslim 1302.
[6] Bujari 67. Muslim 1679.







